En un cazo fondeamos la chalota con la
mantequilla. Añadimos el vinagre; más tarde el
brandy y por último el licor. Flambeamos y, cuando se apague la llama, añadimos la
mermelada de guindas, el
caldo de carne y la
nata líquida. Dejamos reducir todo poniendo a punto de
sal y
pimienta. Finalmente lo aromatizamos con una pizca de
pimienta negra,
nuez moscada y mostaza.
Por último nos queda marchar el solomillo ¿vuelta y vuelta¿ a la plancha, al igual que el filete de hígado de pato. Napar con salsa de guindas y decorar con tres o cuatro guindas encima del filete de pato y del solomillo.
Las guindas se pueden conservar maceradas en un licor de guindas casero hecho con aguardiente, azúcar, canela y vino dulce de Oporto.