Se disuelve en
agua hirviendo el café, la leche y el
azúcar. Después, se deja enfriar en la nevera durante 3 ó 4 horas. Posteriormente, se pone el helado en una fuente honda y se ablanda, mezclándolo con la preparación de café y, una vez bien unido, se mezcla la mitad de la
nata montada. A la hora de servir, adornar alrededor con nata montada espolvoreada de canela. También se puede verter en moldes individuales y servirse en platos adornados de la misma forma.