Disolver la levadura en el
agua templada. Desleír la
mantequilla a fuego lento. Poner la
harina en un cuenco y añadir un pellizco de
sal y todos los demás ingredientes, amasarlo todo bien, haciendo tomar aire a la pasta levantándola y dejándola caer al amasarla, hasta que al cortarla se vean agujeritos en la masa.
Cubrirla y dejarla que aumente al menos el doble. Se puede poner el cuenco dentro de otro con agua caliente y se consigue antes. Cuando haya aumentado, se divide en 8 bolitas, se aplastan un poco y con el dedo de hace un agujero al centro para formar como una rosquilla, se dejan nuevamente levantar.
Poner una olla con agua a hervir, y con cuidado ayudándose con una paleta ir poniendo en el agua 2-3 bagel, darles la vuelta, no cocer más de 1 minuto, el agua debe hervir muy suavemente. Ir poniéndolos en un paño de cocina hasta que estén todos, apoyar encima otro paño un instante para secar e ir poniéndolos en una placa forrada con papel de horno.
Pintarlos con huevo batido y meterlos al horno caliente a 190-200° por 20-25 minutos.