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Para sacarle jugo al limon o naranja: Se pone el limón al fuego y se voltea por todos los lados, pero sólo unos segundos porque sino se reseca el jugo.

Galletas suavecitas: Si no te gusta que las galletas salgan doradas o muy crujientes, sino suavecitas y con buena consistencia, agrégales plátano mientras preparas la masa, ahora tendrás galletas mas nutritivas y suaves.

Eliminar el olor a sardinas: Llegó el verano y el tiempo de comer pescado tan sano, tan jugoso y barato como es la sardina. Si quieres eliminar el olor a sardinas, una vez te las hayas comido, derrama un poco de cerveza sobre tus manos o dedos, deja que se seque y adios al olor. Es mucho más eficaz que el limón.

Restos de adhesivo: Antes de levantar un adhesivo (por ejemplo la etiqueta de un bote), pasa una llama con un mechero varias veces. No se suele quedar la goma.

Nariz taponada, no respiras por la noche: Si tu constipado no te deja dormir, es muy sencillo, sólo tienes que tener a mano una cebolla, la partes en 4 trozos y la colocas cerca de la cabecera de la cama, verás como al rato respiras de maravilla. Por la mañana cebolla al frigo y por la noche la partes en más trocitos.

Bloques de hielo: ¿queréis tener bloques de hielo en casa para alguna salida al campo? Aprovecha el tetra brik de la leche por ejemplo y lo llenas de agua y al congelador. Veréis que práctico.

Como salvar la mayonesa: si la Mayonesa se corta debes poner en otro plato unas gotas de agua y un poco de la mayonesa revolver y seguir echando la mayonesa cortada de a poco.

Quitar el olor de cebolla de las manos: cuando partimos cebolla, para eliminar el olor de las manos lo más efectivo es enjuagar éstas bajo el grifo con agua fría, sin usar jabón.

Cómo exprimir un limón: para que los limones den el máximo de jugo al exprimirlos, primero se amasan un poco en las manos para ablandarlos y luego se cortan en sentido vertical, no horizontal. Es asombroso la cantidad de jugo que dan en esta forma!

Evitar el mal olor de la coliflor: para evitar el mal olor de la coliflor al cocerla, basta con agregar un pedazo de pan y ya está. No más malos olores.

El aroma del café: para que el café no pierda su aroma, lo mejor es guardarlo en el frigorífico una vez abierto.

Para que el aguacate no se ponga negro: es bueno saber algo nuevo cada día y como el aguacate se oxida con mucha facilidad, el mejor truquito es, una vez preparada la salsa, guacamole, etc., se pone en el bol la pepa de aguacate y la cubres con la salsa. Ya veréis que así se conserva fresca y mantiene el color.

Para que el aguacate no se ponga negro: colócalo en un envase tupperware. Puede durarte hasta 4 días sin negrearse.

Un pavo más sabroso: para darle un mejor gusto a alguna receta de pavo, inyéctale en el relleno un poco de coñac.

Truco para el aceite: si has utilizado aceite de oliva para cocinar más de un alimento diferente y ahora tiene un sabor extraño, prueba a ponerle dentro un ajo sin pelar.

Tortilla francesa: cuando hagas una tortilla a la francesa añádele un chorrito de leche entera y verás qué esponjosa te queda.

Tortilla de patata: para la tortilla de patata, pon una pizca de levadura al batir los huevos, quedarás muy bien cuando la presentes en la mesa. Además, no altera el sabor.

Separar la yema de la clara: para separar sin problemas la yema de la clara de un huevo, hazlo con un colador, la yema se quedará en el colador y la clara caerá hacia abajo.

Para evitar llorar pelando cebollas: una buena solución es ponerlas antes de pelarlas durante unos tres o cuatro minutos en agua hirviendo y, después, pasarlas por agua fría.

Quemaduras al cocinar: si al cocinar te quemas produciéndote quemaduras superficiales, una solución rápida es aplicar sobre la zona afectada una rodaja de patata cruda. Notarás de inmediato el alivio.

Cuando se pegan las lentejas: es fácil que al cocinar se te pase el tiempo y se peguen las lentejas al fondo de la cazuela. Si te ha ocurrido esto, sácalas del fuego y échales vinagre por encima. De esta forma, se quedan de nuevo sueltas y se pueden volver a poner al fuego.

Evitar que se rompan las cáscaras de los huevos al hervirlos: para cocinar los huevos hervidos y evitar que se les rompa la cáscara, agrega un chorrito de vinagre al agua donde se van a hervir. Este consejo también sirve para hervir las patatas en daditos y evitar que se pasen de cocción y se queden demasiado blandas.

Para saber si un pescado está fresco: debes ver que los ojos estén brillantes, las branquias de un rojo intenso y las escamas muy adheridas a la piel. No tiene por qué oler mal, el pescado debe oler a mar.

Exceso de vinagre: si hacemos una ensalada y echamos demasiado vinagre, conviene hacer una bola de miga de pan y añadirla a la ensalada. La miga se encargara de absorber el exceso de vinagre.

Hervir patatas: para hervir rápidamente las patatas sólo hay que pincharlas con una aguja de hacer punto o un pincho de madera de hacer brochetas. Se debe atravesar la patata de una lado a otro unas seis u ocho veces.

Conservar el pan rallado: para conservar el pan rallado, introduce unas hojas de laurel en él y guárdalo en un frasco cerrado en un sitio fresco y oscuro.

Limpiar tuberías: poniendo posos de café durante toda la noche en el agujero del desagüe de la pila de fregar y dejando correr el agua por la mañana, se evita que se acumule la grasa y se obstruyan las tuberías.

Para eliminar los olores del microondas: rellenar un recipiente con zumo de limón, hervirlo un minuto y limpiar el microondas a continuación.

Para evitar los olores a fritos: colocar un recipiente con vinagre blanco junto al lugar donde se está friendo.

Coliflor blanca: la coliflor queda más blanca y sabrosa si, al hervirla, se añade un chorrito de leche o de limón al agua.

Arroz más sabroso: tendrás un arroz blanquísimo añadiendo unas gotas de limón en el agua en el que vas a hervirlo. También saldrá más suelto.

Conservar las cazuelas de barro: para evitar que las cazuelas de barro se rajen la primera vez que se usan, dejarlas aproximadamente una hora en agua hirviendo. Esto también sirve para la vajilla de loza.

Aceite caliente: a la hora de freir es importante que el aceite esté bien caliente, pero sin humear, ya que si lo hace quiere decir que está quemado y hará lo mismo con lo que introduzcamos en él.

Rebozados: los rebozados resultan muy originales si se añade al pan rallado o a la harina almendra en polvo.

Recuperar pan seco: se envuelve el pan con un paño húmedo y se deja en la nevera un día, antes de ponerlo en la mesa se hornea durante unos minutos y listo.

Sopa salada: si nos hemos pasado al la hora de echar sal en la sopa, se puede corregir poniendo el caldo a hervir con unas dos o tres rodajas de patata cruda. Éstas absorberán el exceso de sal.

Huevos frescos: la forma más eficaz de distinguir si los huevos son frescos es sumergirlos en un recipiente con agua salada. Si el huevo se hunde hasta el fondo es del día; si se mantiene a media altura es de hace dos o tres y, si flota, es que no está en condiciones de ser consumido.

Pelar huevos duros: si al agua de cocción de los huevos se le añade un buen puñado de sal, esto facilitará pelarlos después y que no se rompan.

Guiso salado: para reducir el sabor salado de algún plato se puede aplicar un terrón de azúcar para contrarrestar.

Guisantes frescos: un terrón de azúcar proporciona mejor sabor en la cocción de guisantes frescos o de lata.

Desmoldar el bizcocho: espolvorear con azúcar el fondo de un molde de bizcocho o tarta ayuda a desmoldarlo con mayor facilidad.

Reducir la acidez: añadir un terrón de azúcar en el tomate de lata o concentrado reduce su acidez.

Verduras sabrosas: aplicar una cucharadita de azúcar a las verduras rehogadas, zanahorias, cebollas o puerros hace que éstas sean más sabrosas al finalizar la cocción.

Cáscaras sin grietas: una cucharada de sal en el agua donde se cuecen los huevos evita que la cáscara se agriete.

Picar el ajo: para que los ajos no se escurran hacia fuera del mortero, mientras se machacan conviene aplicarle al diente de ajo un poco de sal.

Bacalao sabroso: para que el bacalao quede sabroso no debe cocerse durante demasiado tiempo y hay que evitar que hierva para que no se endurezca.

Claras firmes: al batir claras, con el objetivo de que se pongan más firmes, conviene añadir un poco de sal o, en su defecto, tres gotas de limón.

Freir sin riesgos: añadir un trozo de cebolla al freir evitará que rebose el aceite.

Reducir la sal: cuando se ha aplicado demasiada sal a un plato, cabe la posibilidad de añadir un par de rodajas de patata crudas, de 2 cm. de espesor, y mantenerlas a fuego lento durante media hora con el fin de que absorban la sal sobrante.

Vinagre aromático: se puede producir vinagre aromático llenado de vinagre blanco corriente un frasco de boca ancha, pinchando en unos palillos dientes de ajo pelados y hojas de laurel alternados e introduciéndolos en el frasco. Añadiendo una guindilla seca conseguiremos un sabor más fuerte y cuánto más tiempo se mantenga en el frasco, mayor aroma y gusto tendrá.

Conservar el aceite: poner en la botella de aceite un terrón de azúcar evita que se ponga rancio. Asimismo, se puede echar un chorro de aguardiente o coñac en los aceites que sobran de los fritos, para que se forme una capa en la superficie capaz de conservar el sabor.

Arroz más suelto: añadir al agua en el que se cuece arroz blanco unas gotas de limón hace que éste salga más suelto.

Aguacate maduro: es posible conseguir una maduración más rápida del aguacate introduciéndolo en una bolsa con una piel de plátano.

Buñuelos sin grasa: aplicar a la masa de los buñuelos, en el último momento, un chorrito de vinagre, hará que sean menos grasientos.

Ajos en su sitio: hacer un corte en forma de cruz en la base de los ajos para que no salten al freírlos.

Albóndigas jugosas: añadir un poco de miga de pan o pan rallado a la carne de las albondigas para que sean más jugosas y no se desarmen al cocinarlas.

Alioli digestivo: para evitar que el ajo del allioli repita hay que retirar el germen de color verdoso que cada diente posee en el centro.

Almejas sin sal: tener las almejas varias horas en remojo en agua con abundante sal es conveniente para eliminar la sal que se encuentre en su interior.

Desalar las anchoas: para desalar las anchoas rápidamente es necesario lavarlas con abundante agua fría y sumergirlas en vinagre de vino durante quince minutos.

Arroz en su punto: cuando el arroz ha quedado demasiado cocido se puede aplicar agua fría, escurrirlo bien y ponerlo diez minutos en el horno a fuego fuerte.

Asado crujiente: echar un pequeña cantidad sobre la superficie del asado para que quede más crujiente.

Desalar el bacalao: para desalar el bacalao es conveniente cortarlo en trozos, ponerlo en remojo en agua fría, con la piel hacia arriba, durante un período de entre 10 y 40 horas y cambiar el agua 3 ó 4 veces. Además, se debe sumergir en leche 3 horas antes de cocinarlo.

Mejorar la bechamel: realzar el sabor de la bechamel es posible añadiendo una yema de huevo batida y un poco de nuez moscada.

Cangrejos más sabrosos: sumergir los cangrejos en abundante agua fría antes de cocinarlos hace que éstos sean más sabrosos.

Berenjenas sin grasa: pasar las berenjenas por clara de huevo, antes de freirlas, para que no absorban tanta grasa.

Bizcochos más tiernos: para que los bizcochos queden más tiernos y suaves hay que añadir tres partes de harina de trigo de maíz o una o dos claras más de huevo al preparar la masa.

Cocinar bogabante: el bogabante se debe cocer en agua de mar o en su defecto hay que aplicar al agua de cocción 40 gr. de sal gorda.

Albóndigas esponjosas: para conseguir que las albóndigas queden más esponjosas hay que sustituir el huevo batido por aceite de oliva y pan rallado y haber sazonado la carne previamente con sal y pimienta.

Bonito jugoso: el bonito frito queda más jugoso si se deja unos minutos cubierto de leche.

Aceitunas sabrosas: aumentar el sabor de las aceitunas es posible colocándolas en un tarro de cristal junto con 2 ó 3 dientes de ajo sin pelar y ligeramente machacados, un poco de pimentón, y una pizca de orégano.

Buñuelos esponjosos: tapar bien la masa de los buñuelos y dejarla reposar durante 6 ó 7 horas en un lugar cálido permite conseguir que éstos sean más esponjosos.

Cacao natural: es posible preparar cacao natural mediante la mezcla de 4 cucharadas de azúcar, 1 de chocolate en polvo y una yema de huevo batida.

Calamares: los calamares a la romana se deben cocinar añadiendo a la harina de rebozar un poco de levadura en polvo.

Caldo sin grasa: es posible eliminar la grasa del caldo, dejando que se enfríe y colocandolo en la nevera para, posteriormente, retirar fácilmente la grasa que habrá quedado solidificada. Es posible realizarlo, también, colocando servilletas de papel absorvente u hojas de lechuga que realizan la misma función.

Callos limpios: si queremos que los callos queden suficientemente limpios hay que trocearlos y sumergirlos en agua con un chorro de vinagre y sal gorda durante una hora.

Sardinas sin olor: dejar las sardinas media hora sumergidas en leche para que no desprendan un olor desagradable al freirlas o asarlas.

Carne en su punto: si no se quiere que la carne asada quede dura se recomienda poner en la salsa de cocción el corcho de una botella o 2 ó 3 cucharadas de vinagre.

Carne con color: para que la carne asada consiga un buen color, es necesario salarla siempre después de la cocción.

Pelar castañas: hervir las castañas durante 3 minutos en agua hace que sea mucho más fácil pelarlas después.

Oscurecer el caldo: cuando el caldo queda demasiado claro es posible oscurecerlo añadiéndole una cebolla picada frita y retirarla justo antes de servir el plato.

Guarnición de cebolla: para servir cebolla en guarnición hay que bañarla en leche durante 15 minutos y pasarla por harina para, posteriormente, freírla con abundante aceite caliente.

Reducir la sal en el guiso: añadir una cucharada de vinagre, un chorro de gaseosa y una patata cortada en rodajas y dejarlo cocer durantde 15 minutos reduce el sabor salado de un guiso.

Cerdo sabroso: conseguir que el cerdo quede sabroso es posible frotándo la carne con sal gorda y tomillo picado y envolviéndola en plástico de cocina. Posteriormente, hay que dejarla en la nevera durante la noche anterior y retirar la sal para cocinarla.

Conservar mermelada: espolvorear suficiente azúcar en polvo en la superficie, una vez abierto el tarro.

Miel espesa: cuando la miel queda dura es posible ablandarla calentándola al baño María a fuego suave.

Eliminar la capa blanca de la naranja: se consigue sumergiendo la fruta en agua hirviendo, durante 4 minutos, escurriéndola y dejándola enfriar.

Evitar que la nata se corte: para ello es posible añadir una pequeña cantidad de bicarbonato e intentar batirla siempre hacia el mismo lado.

Conejo más blanco: frotar el conejo con un poco de vinagre y secarlo con un paño hace que al cocinarlo quede más blanco.

Espinacas suaves: para conseguir que las espinacas queden más suaves se debe añadir al final de la cocción un poco de nuez moscada recién rallada.

Lentejas sin deshacerse: antes de cocerlas saltéalas con aceite sin dejar de moverlas durante cinco minutos, después cúbrelas con agua y cuécelas.

Abrir ostras fácilmente: para abrir las ostras con mayor facilidad se recomienda introducirlas en una bolsa de plástico y en el congelador durante media hora.

Cómo pelar las patatas hervidas: sumergirlas en agua fría, inmediatamente después de haberlas hervido.

Cómo conseguir que paella no se pegue: frotar la base de la paellera con un diente de ajo antes de utilizarla para cocinar.

Conseguir mayor sabor en la paella: sustituir el agua por la misma cantidad de caldo.

Nata agria: añadiendo unas gotas de limón a la nata líquida se consigue un sabor más agrio de ésta.

Ablandar el pan duro: rociarlo con unas gotas de agua, envolverlo en papel de aluminio y meterlo al horno durante 10 minutos, a temperatura muy alta. Consumirlo con rapidez para que no se vuelva a endurecer.

Cómo dejar la pasta en su punto: es necesario echar la pasta en la olla, justo en el punto de ebullición del agua y, una vez cocida, hay que cortar la cocción rápidamente añadiendo agua fría.

Huevos fritos gigantes: separa la clara de la yema. Bátela sin llegar a montarla y échala en el aceite caliente, después coloca la yema en el centro de la clara. Sácalos de la nevera media hora antes de prepararlos.

Cocido ligero: para conseguir que el cocido sea más ligero hay que cocer las verduras por un lado, las legumbres por otro y la carne y el embutido por otro. Posteriormente, hay que juntarlo todo y darle un hervor.

Cómo conseguir que las patatas hervidas no se deshagan: es conveniente pincharlas con un tenedor antes de cocinarlas y añadir al agua de cocción una pequeña cantidad de limón o vinagre. Cuando las patatas son viejas es recomendable ponerlas a hervir en agua fría mientras que, si son nuevas, el agua debe llevar un poco de sal.

Conservar perejil: picarlo muy fino y meterlo en una bolsa de plástico bien cerrada en el cajón de las verduras de la nevera.

Legumbres tiernas: ponlas en remojo 12 horas antes de guisarlas con una pizca de sal. Antes de cocerlas elimina todas aquellas que floten. Dalas una primera cocción durante 5 minutos en agua con una pizca de bicarbonato y sazónalas al final de la cocción. Para que no se deshagan debes cocerlas a fuego lento.

Pasta más sabrosa: en lugar de cocer la pasta en agua, hacerlo en la misma cantidad de caldo de verduras o de pescado.

Dejar las patatas fritas blandas: antes de cocinarlas se pueden meter al horno durante 10 minutos a temperatura media.

Dejar el pato menos grasiento: introducirlo en el horno con la piel hacia abajo, durante 10 minutos, para después retirar la grasa que haya desprendido y proceder a cocinarlo.

Pavo más tierno: es necesario sumergir los filetes en leche fría, durante 1 hora, entes de cocinarlos.

Montar nata rápidamente: se consigue añadiendo unas gotas de limón a la nata antes de batirla.

Conseguir que la pechuga de pollo quede más sabrosa: cocinarlas a fuego lento para que la carne no se endurezca habiendo, previamente, dejado macerar durante 3 horas en coñac con ajo y perejil.

Pepino más digestivo y menos amargo: es necesario pelarlo desde la parte más ancha hacia el rabo para luego cortarlo en rodajas, salarlo y dejarlo escurrir media hora.

Secar perejil: introducirlo en el microondas antes de guardarlo en un recipiente herméticamente cerrado.

Descongelar el pescado: sumergirlo en agua fría con 3 ó 4 cucharadas de sal, durante 1 hora, con el fin de que el pescado conserve todo su sabor. También se puede descongelar sumergido en leche.

Pescado rebozado crujiente: remojar el pescado en leche antes de pasarlo por harina.

Pescado más tierno: antes de cocinarlo hay que dejar marinar los filetes en un recipiente con leche y yogur.

Hojaldre crujiente: para que el hojaldre esté crujiente, nada mejor que añadir a la masa una cucharada de miel.

Pavo más crujiente y dorado: pintarlo con agua fría salada, cuando esté casi hecho, y subir la tempertura a 250º.

Langosta en su punto: échala en el agua cuando esté hirviendo a borbotones.

Quitarle la piel al pescado: es más sencillo si antes se frota el pescado ligeramente con sal gorda.

Pescado al vapor: untar el recipiente en el que se va a cocinar con aceite y no añadir el pescado hasta que el agua esté hirviendo, con el fin de que no se pegue.

Mayonesa cortada: una vez cortada se coloca otra yema en un plato o tazón y poco a poco, se va añadiendo la mahonesa cortada a cucharaditas. Después se rectifica de sal, vinagre o limón.

Lombarda sin desteñir: frota la col previamente con vinagre de vino.

Cómo descamar el pescado: raspar el pescado con un cuchillo en sentido contrario al de las escamas. Asimismo, se puede sumergir la pieza en agua hirviendo e inmediatamente en agua fría con el fin de desprender las escamas con mayor facilidad.

Freir pescado sin que desprenda olores: añadir en la sartén un trozo de piel de limón y un diente de ajo partido.

Conservar picatostes: introducirlos en un tarro de cristal y en la nevera, una vez que ya estén fríos.

Asar pimientos sin olor: envolverlos en papel de aluminio. Así también evitarás que se quemen.

Rebozar pescado: para realizarlo de forma más fácil hay que colocar la harina en una bolsa de plástico, meter el pescado dentro y agitarla.

Pelar fácilmente los pimientos asados: untarlos con aceite antes de introducirlos al horno y envolverlos en papel de periódico, una vez asados, hasta que se enfríen.

Gambas con color: añadir un trozo de cebolla o la piel de ésta en el agua de cocción de las gambas hace que ganen color.

Pimientos que no repitan: hay que asarlos muy lentamente para que resulten menos indigestos.

Pimientos fritos jugosos: colocar junto al aceite de la sartén un poco de agua para que se cuezan sin perder su líquido y para que, una vez evaporada el agua, el aceite sea capaz de freírlos.

Piñones crujientes: tostarlos en una sartén sin nada de aceite.

Cocinar pizza: extender un poco de aceite sobre la base antes de añadir los ingredientes. Asimismo, después de colocar los ingredientes también conviene añadir un poco de aceite de oliva en la superficie, cubrirla con papel de aluminio y esperar media hora antes de introducirla en el horno.

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