La gastronomía de la región más meridional de España viene determinada, sin duda, por su excelente clima, por sus largas horas de sol y su cercanía al mar. Los cultivos de secano, la ganadería y la pesca hacen de la cocina andaluza una delicia propia de los más paladares más exigentes.
El aceite de oliva es la base de su alimentación y se incorpora a casi todas sus recetas. El frescor del gazpacho, el sabor del pescadito frito y las gambas, o el exquisito jamón de Jabugo son sólo algunos de los platos que nos esperan si viajamos al sur. Le acompañan otros platos imprescindibles como el Ajoblanco, el Salmorejo, las papas 'aliñás', la Pipirrana o el Rabo de buey guisado. Los sabores más dulces los traen los deliciosos Pestiños.
Por no hablar de los vinos, ya sean los refrescantes caldos blancos, el prestigioso vino de manzanilla, o bien, el dulce Jerez, la mejor forma de coronar un buen menú sureño.
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