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A
pesar del auge que hoy viven las culturas orientales en todo el mundo,
Vietnam es aún un país desconocido para una inmensa mayoría,
y mucho más si entramos en el apartado gastronómico. Sus
platos son ricos en sabores y texturas, muchos de ellos similares a los
que nos encontraríamos en la omnipresente comida china, pero con
notas de distinción propias de las influencias francesa y norteamericana.
El arroz, la sopa, los fideos, las verduras y las especias son algunos
de sus productos básicos.
Poco a poco, la gastronomía de Indochina, sobre todo la tailandesa
y vietnamita, se va haciendo hueco en los restaurantes occidentales, dando
color a la oferta panasiática, hasta ahora eclipsada por las especialidades
chinas y japonesas. Aunque en España todavía son pocos los
locales que ofrecen exclusivamente platos de Vietnam, la calidad de los
mismos justifica al menos una visita. Los nuevos sabores y el tratamiento
de las materias primas que vayas descubriendo te permitirán introducir
innovadores y sugerentes platos en tu hogar.
El arroz, el alimento básico
Vietnam representa a la perfección el exotismo de las Indias Orientales
que hace siglos sedujeron a los colonizadores europeos. Lejos del pasado
de guerras que han asolado el país, hoy descubrimos una nación
en paz, con una belleza natural única. Playas
paradisíacas, cordilleras escarpadas, espectaculares cataratas
y el impresionante río Mekong -y su delta en la ciudad de Ho Chi
Minh, antigua Saigón-, configuran su paisaje, salpicado del verde
intenso de los arrozales.
El arroz
es el cereal de Oriente, pero en Vietnam adquiere una importancia inusitada.
De hecho, el 80% de la población vive de su cultivo. Por eso, es
clave para la mayoría de los platos, en cualquiera de sus 80 variedades
y ya sea como ingrediente principal o como imprescindible
guarnición. Pero, además, con este cereal se producen
también harinas, pastas, cerveza o aceite. La forma más
habitual de comerlo es cocido y con especias, carne, verduras o pescado.
Las carnes, los pescados, las verduras
El campo vietnamita está repleto de huertas y ganado, así
como su litoral, rico en marisco y pescado de gran calidad. No es de extrañar,
por tanto, que las sopas y los arroces estén salpicados de todo
tipo de ingredientes, generalmente todo mezclado. Para sazonarlo se recurre
a preparados agridulces o diversas salsas y condimentos:
cilantro, curry, lemon grass (hierba limón), salsa de
soja y de pescado (nuoc nam), canela, jengibre, menta, albahaca,
aceite de sésamo, chiles...
"Las especias son el punto fuerte de esta cocina", nos explica
Wing Kin, del restaurante asiático Furama,
en Madrid. "La menta tiene muchísimas variedades distintas
y se usan todas ellas; son también muy importantes los sabores
picantes, incluidos en salsas muy populares", añade.
"Los caldos también son básicos como
base para muchas recetas, como los de carne o pescado", afirma Wing
Kin. Por supuesto, los vegetales son la piedra angular
de cualquier receta. No faltan la cebolla, la zanahoria, el bambú,
los brotes de soja o las conocidas setas chinas o shiitake. Son
muy habituales también las hojas de plátano, que se utilizan
para preparar alimentos al vapor. Lo que aquí conocemos como productos
específicamente vegetarianos,
como el tofu o el seitán, en Asia se consumen como una parte más
de la dieta, mezclados con pescado y carne.
Entre las viandas más populares, destacan el pollo, el
pato y el cerdo, aunque también están presentes
el buey y la vaca, además de ingredientes mucho más exóticos
como algunos reptiles o el murciélago. "La serpiente de agua
se consume mucho, tiene un sabor muy parecido al del pollo", añade
Wing Kin. En cuanto a los pescados, "se come una variedad similar
a lo que aquí conocéis como carpa", asegura, "sobre
todo la anguila, que es la especialidad de toda la zona
del Sudeste Asiático".
Rollitos vietnamitas: el toque de distinción
Sin duda, el aperitivo estrella de la gastronomía asiática
son los rollitos de primavera. Los que se conocen como propiamente vietnamitas
destacan por ser mucho más pequeños que los de sus vecinos
chinos, pero más sutiles y delicados, hechos igualmente con pasta
de arroz y rellenos de verduras, a los que se añaden también
gambas, setas chinas y carne.
Este entrante es una de las recetas más conocidas de Vietnam,
por eso no es difícil encontrarlo en las cartas de la mayoría
de los restaurantes chinos y asiáticos. "Los auténticos
rollitos vietnamitas son los nems, que se preparan fríos
con una hoja de lechuga y se rellenan de verdura cruda", explica
Wing Kin, que es hijo del prestigioso chef del Café
Saigón en Madrid, Chiu Kam Hoi. "El problema
es que no han tenido buena acogida en España y se han hecho adaptaciones".
En el apartado de primeros platos, destacamos los tallarines y las especialidades
elaboradas con fideos. Éstos se saborean de miles de formas, incluso
secos, aunque es en las sopas donde adquieren mayor relevancia.
5 A TAULA, colectivo especializado en gastronomía, formado
por Miquel Espinet, Sergi Ferrer Salat, Miguel Gay, Josep Maria Sanclimens
y Josep Vilella, destaca la sopa Pho como una de las más representativas
del país.
Considerada subproducto de la revolución industrial, esta sopa
fue la respuesta de las necesidades del proletariado, que requería
un plato sencillo, ligero y nutritivo con el que soportar las largas jornadas
laborales. Se trata de una receta muy popular elaborada con fideos blancos
y hierbas aromáticas a fuego lento, que además posee multitud
de variantes (de vegetales, de pescado, de pato).
Un final dulce
Para terminar nuestro paseo por la mesa vietnamita, no podemos dejar
de hablar de los postres. Aunque la población
no suele consumir dulces después de la comida, salvo fruta o té,
siempre tienen cabida en otras horas caprichos preparados con arroz, leche
de coco, frutas y especias.
Aparte del clásico té, el café
es una infusión muy popular para terminar de comer. ¿Qué
tal un café bombón? La presencia occidental durante años
en Vietnam ha hecho posible que también aquí sea frecuente
disfrutar del conocido cortado con leche condensada.
Restaurantes vietnamitas
Furama. Especialidades chinas, japonesas y vietnamitas. Paseo
de la Florida, 2. Madrid.
Café Saigón. María de Molina, 4. Madrid.
Capitol II. Carrer de Villarroel, 199. Barcelona.
Hanoi. Plaça del Doctor Letamendi, 27. Barcelona.
Vietnam. Velázquez, 85. Madrid.
Por Mario Díaz López
Imágenes: Sxc.hu;
Platodeldia.com.
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