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Perteneciente
a la familia de los atunes, el bonito del Norte es una de sus variedades
de mayor calidad, ya que se caracteriza por tener un exquisito sabor y
una textura más suave que la del resto de su especie. Su captura
tiene lugar en el Golfo Vizcaya, donde la flota de bajura del Cantábrico
lo pesca, para después venderlo en la lonja, y trasladarse más
tarde fresco a los mercados o procesarse para la industria conservera.
La captura de este pescado se remonta a varios siglos atrás, cuando
las embarcaciones de los puertos cantábricos se hacían
a la mar empleando pequeños botes con remos y vela (chalupas) y
pescaban el preciado ejemplar azul
con el arte del curricán o la cacea. Tradicionalmente, éste
ha sido el estilo más utilizado por los pescadores del norte de
España, hasta que, a mediados de este siglo, irrumpió un
nuevo arte llamado el cebo vivo.
Mientras que las flotas gallegas y asturianas utilizan principalmente
la técnica del curricán, las del País Vasco y Cantabria
emplean el cebo vivo. Son dos artes tradicionales que utilizan la caña
y el anzuelo. Esto significa que el bonito se pesca uno a uno,
permitiendo seleccionar aquellos ejemplares de mejor calidad. Asimismo,
estas técnicas no implican capturas accidentales de otras especies
ni deterioran el fondo marino.
Atunes y bonitos
La
pesca se realiza en la Costera, de julio a octubre, cuando el pez está
en su punto óptimo para ser capturado y consumido. A pesar de existir
notables diferencias, entre los consumidores existe un alto grado de confusión
entre el bonito del Norte y el atún.
La distinción culinaria más notable es que la carne
del bonito es más sabrosa y su textura
muy suave. Por otro lado, el color es mucho más blanco
que el del resto de túnidos. El que conocemos como 'atún
claro' es una variedad de calidad intermedia. Normalmente lo encontramos
en muchas de las conservas del mercado y se caracteriza por tener un aspecto
más rosado.
Bajo
el nombre comercial de 'atún' se envasa el atún listado
o skipjack, que posee una carne más oscura y una textura
más áspera. El bonito, por su parte, dispone de un menor
porcentaje de grasa: mientras que el atún claro alcanza
el 10%, el del bonito se reduce a un 6%.
Otra diferencia esencial de estas dos especies es el tamaño:
el atún claro puede llegar a pesar más de 50 kilos. En cambio,
el bonito, cuando llega a su edad adulta, no suele sobrepasar los 12 kilos
de peso.
Un producto sano y versátil
El
bonito es uno de los alimentos básicos de la dieta
mediterránea. El consumo del pescado en este tipo de alimentación
tiende a ser más elevado que el de la carne,
ya que, aunque se equiparan en proteínas, minerales y vitaminas,
el contenido del pescado en grasas es porcentualmente más bajo.
Asimismo, las conservas de bonito constituyen una importante fuente de
compuestos antioxidantes,
básicos para prevenir determinados tipos de cáncer. Destacan
sus altas propiedades nutritivas, ya que es rico en ácido
linoleico y en Omega 3, ambos ácidos polinsaturados esenciales
en la prevención de enfermedades cardiovasculares y muy útiles
para reducir el nivel de colesterol.
Bonito del Norte todo el año
Aunque
la pesca del Bonito del Norte se realiza durante la Costera de verano,
las técnicas
de conserva permiten obtener en cualquier época del año
este alimento, sin apenas sufrir variaciones de su valor nutritivo. La
preparación de la conserva
supone, sin embargo, un complejo proceso de elaboración.
En el caso de la empresa conservera Ortiz,
un clásico en las mesas españolas, se trabaja muy cerca
del mar, en la costa vasca. Una vez seleccionados los mejores ejemplares,
y después de un proceso de cocción, los
lomos del pescado se cortan y envasan utilizando técnicas
artesanales. Finalmente, se añade aceite de oliva virgen.
Asimismo, para los preocupados por su salud, las técnicas tradicionales
de envasado también se adaptan a los tiempos,
de ahí que Ortiz haya sacado al mercado conservas de bonito de
Norte bajas en sal.
En la cocina, su versatilidad es enorme: es ideal para
preparar pinchos, tostas, brochetas y tapas, e ingrediente único
en primeros como ensaladas, salteados de verdura, tortillas, pastas y
arroces. El bonito también es perfecto en la elaboración
de platos únicos, desde deliciosos rellenos hasta guisos tradicionales,
pasando por frituras y delicias orientales como el sushi o la tempura.
Recetas con bonito
* Cebollas rellenas con bonito
* Brochetas de bonito y champiñón
* Paella de pescados azules
* Tosta de bonito encebollado
con anchoas
* Pimientos del piquillo rellenos
de bonito
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de Platodeldia.com
Fuente de información e imágenes: Conservas
Ortiz.
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