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Las
hierbas aromáticas y los condimentos son desde tiempos inmemoriales
un aliciente básico para hacer de nuestros platos delicias a gusto
de muchos a través de poco. Con el uso y el paso del tiempo se
han descubierto los sabrosos beneficios de emplear especias: con ellas
conseguimos, por ejemplo, prolongar la conservación de los preparados,
mejorar los procesos digestivos y potenciar el aspecto, aroma y sabor
de los alimentos.
Sin embargo, pese al valor positivo de utilizar estos condimentos, debemos
encontrar el equilibrio entre su uso y su abuso, de forma que no lleguen
a convertirse en un hábito sustitutivo del auténtico sabor.
Con ello conseguiremos tener siempre un toque especial y menús
originales, sabrosos y nutritivos cada vez.
De entre todas las especias a las que podemos recurrir, aquí van
algunas de las más conocidas para que sepas cómo emplearlas,
conjugando sabores y el máximo provecho:
Albahaca:
de sus hojas se extrae su sabor delicioso, fresco y delicado. Tanto fresca
como seca, se complementa muy bien con recetas donde el tomate cobra protagonismo,
como suele ocurrir en la cocina mediterránea. Ejemplo claro de
ello es su presencia en la famosa 'salsa
pesto' italiana, aunque la albahaca fresca también es deliciosa
en ensalada.
Anís: conocida desde la antigüedad, su semilla
se ha utilizado tradicionalmente para elaborar licores. También
con esta especia se enriquecen postres,
pasteles, tartas y productos de repostería. Sus hojas, en estado
fresco, dotan de un aroma especial a las carnes. Además, el anís
te ayuda a disminuir la formación de gases y facilitar su expulsión.
Semilla de Apio: este condimento es idóneo para
los amantes de los platos fuertes, en especial para las sopas y guisos,
y, además, en crudo tiene propiedades diuréticas y sedantes.
Con ella se obtiene la sal de apio, que no es más que la mezcla
de semillas trituradas y sal.
Azafrán:
comúnmente poco asequible debido a su escasa oferta y
complicado proceso de obtención (sólo se recogen los estigmas),
el azafrán se comercializa en polvo o en hebras. Es un condimento
bien conocido por ser el causante del sabor y sobre todo del color en
paellas,
arroces, carnes y mariscos.
Canela: deriva de la corteza seca del canelo y se utiliza
fundamentalmente para elaborar postres y bebidas. No se conciben, por
ejemplo, las tradicionales natillas
o las típicas torrijas
sin la canela como ingrediente fundamental, aunque muchos cocineros ya
la incluyen para aderezar platos
salados, sobre todo carnes y arroces. Además, históricamente
se le otorgan propiedades afrodisíacas y digestivas. Se utiliza
tanto en rama como en polvo.
Cardamomo: pese a ser junto al azafrán y la vainilla
una de las especias más caras, sus frutos secos aparecen en la
elaboración de numerosos productos de repostería,
postres, recetas con carne y algunas bebidas y licores. Es fundamental
en la cocina asiática, sobre todo por ser uno de los ingredientes
del curry. Asimismo, la infusión de esta especia es muy digestiva.
Cebollino: recurrimos a este ingrediente para dar sabor
a las sopas y ensaladas
cuando las hojas están frescas, al tiempo que aromatiza lácteos
como la mantequilla o el queso. Por su parte, el cebollino seco es perfecto
para aderezar pucheros y potajes.
Cilantro: este adobo, de aspecto similar al perejil
aunque de sabor distinto, se considera imprescindible en culturas culinarias
como la mexicana y la tailandesa.
De él se aprovechan las hojas, las semillas e incluso la raíz
para darle un toque diferente a recetas de carnes, pescados, platos de
cuchara, así como panes o dulces.
Clavo:
recurrimos a él para obtener sabores fuertes. Los capullos, enteros
o molidos, están presentes en recetas hechas a base de carne, pescado
y marisco, así como dulces,
guisos y bebidas.
Comino: junto con el laurel y el perejil, forma parte
de las especias cuyo buen uso facilita los procesos digestivos. La semilla
de comino es típica de la cocina de Oriente
Próximo y la Cuenca Mediterránea y es el ingrediente
principal del cuscús.
Curry:
es un polvo compuesto por al menos veinte especias diferentes (canela,
clavos, jengibre, pimienta roja, pimentón). Pese a ser típica
de la tradición culinaria de La India y el Extremo Oriente, se
ha hecho muy popular en Occidente por su sabor picante y vigoroso para
cualquier plato, especialmente para carnes y arroces.
Eneldo: condimento procedente de la familia del perejil,
destacado por su afinidad con el pescado,
así como por su capacidad para realzar el sabor de huevos, ensaladas,
salsas y sopas. Muy frecuente en los países nórdicos, donde
bien saben de pescado. Sus hojas son mucho más ricas frescas y,
puesto que pierden sabor al cocerse, es recomendable añadirlas
al plato poco antes de servirse.
Estragón: pese a ser un sabor muy rico, hay que
emplearlo con sutileza, pues tiene un toque distintivo que estará
muy presente en cualquier plato. Suele aparecer en salsas
y vinagretas, así como preparados con pollo, pato o hígado.
Nos resultará un sabor peculiar, pues es el ingrediente principal
de las finas hierbas.
Hierbabuena:
su sabor y aroma es el más fuerte de todas las variedades de la
menta, algo que la convierte en un condimento indispensable para cocinar
sopas,
cocidos, guisos, verduras, estofados, incluso los caracoles. Tiene propiedades
digestivas e intestinales y es el ingrediente básico del té
verde africano. También se aplica a bebidas, cócteles
y postres.
Su fuerte color verde y su forma esbelta permiten emplearla como elemento
de decoración 'fetén' de nuestros platos.
Hinojo: de las más enriquecedoras, nos permite
aprovechar desde la hoja hasta la raíz, incluso el bulbo del que
procede un exquisito sabor anisado. Es una hierba muy rica en potasio
y calcio, y por ello muy frecuente como planta curativa. El hinojo se
emplea mucho en Oriente,
pero también está muy extendido en Occidente, donde se elaboran
infusiones y se incorpora a comidas tales como cocidos, sopas o caldos.
Jengibre: condimento frecuente de la cocina
asiática así como en la preparación de bebidas
libres de alcohol. De él se desprenden cuidados estomacales y combate
las náuseas y vértigos. Asimismo está presente en
panes, bizcochos y galletas por su sabor entre picante y amargo.
Laurel: sus hojas proceden de un árbol de tamaño
pequeño. Es un buen aliciente para sopas, caldos, estofados, carnes
y pescados.
Pese a su buen sabor, debemos tener especial precaución y retirar
las hojas antes de servir, pues no son digeribles y puede provocar indigestiones.
Menta:
esta hierba se aplica en Oriente Medio para acompañar
postres
o frutas; las hojas y los tallos se usan en los preparados de salsas para
carnes,
así como ensaladas, verduras y algunas bebidas.
La infusión
de menta es una de las más populares por sus efectos balsámicos.
Mostaza: de fuerte y picante sabor se trata de una mezcla
de especias molidas, junto con vinagre o vino. Estaba ya presente en las
mesas de griegos y egipcios y en la actualidad hay quien no concibe una
hamburguesa sin su sabor. Pero con mostaza también se degustan
platos más
elaborados de sabor exquisito.
Nuez moscada: conocida desde los tiempos de la antigua
Inglaterra es un aliado en bebidas, tartas, pasteles, purés y púdines,
gracias a su sabor peculiar. En Italia se emplea a menudo para rellenos
de carnes. La nuez rallada ofrece un polvo que es lo que se utiliza en
cocina: te recomendamos que lo aproveches para aromatizar la bechamel.
Las croquetas
tendrán un toque muy especial.
Orégano:
es la hierba aromática por excelencia de la cocina italiana, única
para condimentar pizza y pastas,
así como carnes de todo tipo, rellenos,
ensaladas
y huevos. Forma parte de las especias que reducen los gases intestinales,
como el laurel o el tomillo. Con este último compite por la presencia
en gran cantidad de platos.
Perejil:
cuando está fresco se le reconocen propiedades medicinales. Su
aroma y sabor son únicos y es muy recurrente en la gastronomía
española. Su presencia es frecuente en platos
al horno, albóndigas,
carnes,
salsas,
pescados...
Pimentón: condimento perfecto para conceder a
la comida sabores entre picantes y dulces, y darle un toque de color.
Procedente del polvo del pimiento rojo desecado, es muy típico
de ciertos preparados en la cocina húngara, así como en
la española: ¿quién concibe, por ejemplo, un pulpo
a la gallega sin pimentón?
Pimienta
negra: dependiendo del tratamiento de las semillas de pimienta
obtenemos pimienta verde, blanca o negra. Esta última adereza,
ya sea en polvo o en grano, carnes en general, dado su sabor fuerte y
característico. Es un adobo muy rico en proteínas, algo
que se complementa con los alimentos a los que suele acompañar.
Por ejemplo, la salsa
a la pimienta es muy frecuente para acompañar un buen bistec.
Pimienta blanca: algo más suave que la negra,
tienen usos similares en carnes
y salsas,
aunque es frecuente para elaborar pastas y rebozados. Su sabor se distingue
por la mayor permanencia en nuestro paladar.
Romero: su aroma tiene un toque muy característico,
siempre ligero y fresco que recuerda al campo, por eso va muy bien con
las carnes de caza. Su sabor único se aprovecha para acompañar
platos fuertes y grasos como asados,
guisos, escabeches... Se le reconocen beneficios para una buena digestión.
Sal:
es el condimento por excelencia, presente en todo tipo de platos y parte
de numerosos tipos de especias. Contribuye a la preservación de
los alimentos, tanto en aspecto como en sabor. Puedes encontrarla fina
y gorda, ésta última muy utilizada para platos
al horno.
Tomillo: de propiedades aromáticas, potencia
caldos, verduras, carnes,
rellenos y sopas, especialmente recetas provistas de tomate. Desde siempre,
ha sido una especia muy reconocida por su capacidad de conservar los nutrientes
de los alimentos a los que adereza.
Vainilla:
de complicada obtención, algo que eleva su coste económico,
es un aliado que endulzará todo tipo de postres, cremas, helados,
natillas, tartas, siempre y cuando sea obtenido de forma natural, pues
en ello está la clave de su auténtico buen sabor. Con vainilla
puedes hacer un sencillo y sabroso flan
o estos exquisitos Espejos
de frutas del bosque.
La carta está servida. De cada persona dependerá el buen
uso de estos diamantes culinarios que nos ofrece la naturaleza.
Fuentes: Redacción Platodeldia.com, Alamesa.com,
Alimentacion-sana.com
Fuente imagen: Borges.es,
Viarural.com.ar |