Como
dijo la presidenta de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria,
María Neira, "el consumidor está de enhorabuena".
A partir de ahora los huevos no sólo llevarán la fecha
de consumo preferente, sino también una nueva 'matrícula'
en la cáscara, que servirá para dar a conocer la forma
de producción del huevo y su lugar de procedencia. Gracias a
esta medida, el consumidor obtendrá más información
y ayudará a las autoridades a identificar inequívocamente
partidas problemáticas, para poder retirarlas lo antes posible
del mercado.
En el marco de la jornada 'Etiquetado y marcado del huevo: garantía
de origen y trazabilidad', celebrada en Madrid, en el Ministerio de
Agricultura, Pesca y Alimentación, diversos agentes de todos
los sectores implicados en la producción y consumo de huevo han
hecho pública la nueva normativa de trazabilidad que afecta a
este alimento.
Como es bien sabido, el huevo es un alimento nutritivo y sabroso que
tiene 'mala fama' debido a que es más sensible que otros productos
a contaminaciones, fundamentalmente de bacterias como la salmonella.
Hoy podemos estar mucho más seguros a la hora de consumirlo:
la nueva normativa obliga a que, todos los huevos destinados al consumo
humano directo, lleven una marca que informe de su origen, lo que aumentará
el control y seguridad en el consumo de este rico alimento.
En qué consiste la 'matrícula'
La
nueva normativa de comercialización exige, desde enero de 2004,
que los huevos lleven un código alfanumérico que informe
sobre el origen del producto. Así, el primer número indica
el modo de cría de la gallina. Hay cuatro tipos de cría:
El número 3 indica que las gallinas han sido criadas en batería
o jaulas; un sistema que permite producir más huevos y disponer
de mayores controles ganaderos y sanitarios, lo que redunda en la calidad
de la producción. En este modo de cría, las aves tienen
limitada su capacidad de movimiento.
2: criadas en suelo; las gallinas se encuentran en naves, donde se
pueden mover libremente, pero donde también es más difícil
controlar el estado de las gallinas y condiciones ambientales de la
nave.
1:
gallinas camperas; las gallinas se crían en naves, pero con posibilidad
de salir al aire libre, lo que se aproxima bastante a su hábitat
natural. Los peligros pueden proceder de la falta de control en la alimentación,
posibilidad de transmisión de enfermedades y ataques de predadores.
0: gallinas de producción ecológica, que se rigen por
estrictos controles de calidad, similares a los de las gallinas camperas,
pero incluyendo alimentación procedente de la agricultura ecológica
en un 80% como mínimo y restringiendo el uso de medicamentos.
Las tres primeras formas de cría están reguladas por
una Directiva comunitaria de 1999 y traspuesta a las leyes españolas
por un Real Decreto de 2002. Las condiciones de la producción
ecológica quedan reguladas por un Reglamento comunitario de 1999.

Al número del tipo de cría, le siguen en la matrícula
dos letras, que identifican el país europeo de donde proceden
los huevos. Los siguientes dígitos se refieren al código
que identifica la explotación ganadera: dos números que
informan de la provincia; otros tres números referidos al municipio;
y el resto de dígitos que informan de la granja de donde provienen
los huevos dentro de ese municipio.
Asistentes al acto
La
Ministra de Agricultura, Elena Espinosa, asistió a la clausura
de unas jornadas que calificó como "la respuesta a las inquietudes
de los consumidores". Según reconoció, "la producción
de huevos en España es una actividad económica de primer
orden y con gran proyección internacional" e insistió
en que el "huevo es un producto básico para la dieta",
de ahí la relevancia del acto y de la nueva normativa de trazabilidad.
Efectivamente,
España es el tercer país de la Unión Europea, por
detrás de Francia y Alemania, con mayor producción de
huevos (un 15% de la producción comunitaria). Además,
en España se come gran cantidad de este alimento: en 2003, se
consumieron 217 huevos frescos por persona durante el año, lo
que indica la gran tradición de este producto en la gastronomía
española y sus incuestionables valores nutritivos.
Pero la jornada también contó con las relevantes ponencias
de algunas de las personalidades más importantes en la materia:
Esperanza Orellana, subdirectora General de Avicultura del MAPA; Manuel
Lainez, jefe del Área de Ganadería de la Consellería
de Agricultura de la Generalitat Valenciana; Santiago Moreno, jefe del
Servicio de Inspección de la Consejería de Sanidad de
la Comunidad de Madrid, José María Múgica, director
general de la Organización de Consumidores y Usuarios; y María
del Mar Fernández Poza, directora de Inprovo, Organización
Interprofesional del Huevo y sus Productos.