La
celulitis es una acumulación de grasa en determinadas partes
del cuerpo poco agradable a la vista. Pero no se trata solamente de
un problema estético. Es, además, una enfermedad metabólica
caracterizada por la alteración de las células adiposas
(adipocitos). Éstas no reciben el drenaje adecuado, por lo que
se inflaman, aumentan de tamaño y adquieren una rigidez anormal,
que causa una compresión que dificulta la circulación
sanguínea y linfática.
Ocurre con mayor frecuencia en las piernas, justo donde suele tener
lugar la aparición de las varices, indicándonos que, ambas
afecciones guardan relación. La celulitis es un problema principalmente
femenino que, frecuentemente, aparece por primera vez en la adolescencia.
Remedios y prevención
Existen
diversas prácticas que podemos llevar a cabo para eliminar o
prevenir la celulitis. Además de una alimentación adecuada,
el ejercicio físico y los masajes tienen efectos muy importantes
para reducirla, ya que activan y mejoran la circulación de la
zona afectada.
Una vez conocida la relación circulación-celulitis
sabemos que un buen riego sanguíneo retrasará la
acumulación de grasas y, al mismo tiempo, la ausencia de las
mismas permitirá que la sangre fluya con facilidad. El estrés
y la tensión pueden reducir la calidad de la circulación,
así que, tanto el ejercicio físico como la posterior relajación
y estiramiento de los músculos serán beneficiosos.
Soluciones en la alimentación
Ya
entrando en las prácticas dietéticas, ingerir líquidos
es una de las recomendaciones principales. Cualquier bebida natural
es recomendable, sobre todo agua y zumos, pero, además
existen determinadas infusiones especialmente beneficiosas. La
salvia es una gran aliada de la mujer. Alivia los dolores menstruales
y las molestias de la menopausia. Es antiinflamatoria y diurética,
y tiene un excelente efecto sobre la circulación. Beberla durante
el día y/o utilizarla como condimento en las comidas nos reportará
grandes beneficios.
En la lucha contra la celulitis podemos optar por prevenir su aparición,
deshacernos de ella una vez presente o ambas. La prevención es
relativamente fácil siempre que cumplamos unas normas básicas.
En primer lugar debemos llevar una alimentación equilibrada,
sin excesos de grasas, sobre todo saturadas que tienden a acumularse
en los vasos sanguíneos y dificultan la circulación.
Un
especial cuidado requieren las cenas ya que, a la hora de dormir,
tendremos muchas horas de reposo en las que quemaremos una mínima
parte de lo ingerido. Por ello, lo mejor es hacer caso del refrán
popular “desayunar como un rey, comer como un príncipe
y cenar como un pobre”.
También hemos de prestar atención al consumo de azúcares,
porque, éstos pueden ser la materia prima para la fabricación
de la grasa, siempre que no sean quemados en su totalidad.
Algunos trucos
Una dieta rica en determinados minerales nos ayudará
a deshacernos de la celulitis. Por ejemplo, una buena oxigenación
de los tejidos con el suficiente hierro es necesaria para quemarla.
Encontraremos altas dosis de este
mineral en verduras de hoja verde como espinacas y acelgas, legumbres,
huevos (especialmente en la yema), mejillones, frutos secos y algas,
que son riquísimas en muchos minerales que, en ocasiones, son
escasos en productos de la tierra.
Una
práctica muy importante, como ya se he mencionado anteriormente,
es beber abundante agua; pero también es esencial deshacernos
de la que nos sobra. Y para ello debemos llevar a cabo una dieta
muy diurética. El potasio, por ejemplo, es un excelente
diurético.
Lo encontramos en muchos alimentos, pero destacan por su alto contenido
la calabaza,
la endibia, el apio, el puerro, los espárragos,
la levadura de cerveza y las pipas de girasol sin sal. Se debe reducir
el consumo de sal si queremos evitar la acumulación líquido.
Todos estos alimentos ricos en potasio son además muy beneficiosos
para los hipertensos.
Una dieta contra la celulitis
Aglutinando
todos los consejos y alimentos recomendados, a continuación te
proponemos un ejemplo de menú anticelulítico ideal. No
olvides que es adecuado que contrastes nuestras recomendaciones con
las indicaciones de tu médico.
Almuerzo
- Espinacas salteadas con jamón.
- Pescado a la plancha.
- Fruta fresca (fresas, kiwi, piña, mandarina) o frutas secas
(orejones, higos secos)
Cena
- Crema de calabacín, puerro.
- Mejillones al vapor.
- Yogur o cuajada o queso fresco.
De este menú se deducen las siguientes claves, que son
los pilares sobre los que asentaremos una dieta para combatir la celulitis:
Fruta
y verdura en abundancia.
- Hervido, cocido, a la plancha…mucho mejor que frito.
- Alimentos ricos en minerales en todas las comidas (queso, frutas
secas, legumbres, jamón, productos de mar).
- Especialmente en ayunas actuará como excelente diurético
y purificador del organismo beber agua
o zumo de
frutas.
- Reducir las cantidades de hidratos y grasas en general, de ahí
que aumente el número de verduras.
Reportajes recomendados:
Diez preguntas claves sobre nutrición y dietética;
Potasio
y minerales en la dieta.
Por Elsa O'Brien
Fuentes de información:
www.botanical-online.com;
www.unizar.es
Roselló, MªJosé y Torreiglesias, Manuel. Comida
Sana.
Imagen de portada: sxc.hu.